Un padre ha sido condenado a una pena de prisión por su relación con un tiroteo en un instituto de Estados Unidos. La sentencia es de 15 años de prisión. Se le considera culpable por su actuación en relación con el incidente. El padre había entregado un arma de fuego a su hijo y no tomó medidas para prevenir un posible accidente, lo que llevó a consecuencias graves.