Una decisión conjunta de varios países busca presionar a Israel. Se trata de doce países que han tomado una postura firme. La medida incluye dejar de adquirir productos procedentes de asentamientos.
La tensión se ha intensificado con acusaciones serias. Un líder ha sido acusado de llevar a cabo una política de "limpieza étnica". Esta acusación ha generado una respuesta fuerte.
Se ha producido un cierre como medida de represalia. Un consulado ha sido cerrado en respuesta a las acusaciones. Para obtener más detalles, se puede consultar la fuente original.