Se están produciendo a gran escala vehículos de ataque con motor a reacción. Estos drones pueden alcanzar velocidades considerables y transportar una carga explosiva significativa. La carga explosiva que llevan es de unos 90 kilogramos.

La velocidad de estos vehículos es notable, llegando a alcanzar hasta 600 kilómetros por hora. Esto les permite evadir los sistemas de defensa y causar daños en áreas urbanas. Más información sobre estos vehículos y su impacto está disponible en la publicación original.