La dificultad para realizar desinversiones de manera efectiva está afectando el flujo de dinero hacia nuevos vehículos de inversión. Esto se debe a la incertidumbre geopolítica y el impacto del 'shock' energético en la economía. El número de fondos de capital riesgo que se han cerrado en el primer semestre es bajo, con solo siete fondos que han alcanzado una cantidad total de menos de 600 millones.

Se prevé que este año pueda ser el segundo peor en un lustro para este tipo de inversiones, aunque para obtener más detalles se puede consultar la fuente original.