Una catástrofe ha causado al menos 478 muertos y ha dejado a más de 1.500 personas desaparecidas. Las lluvias han alimentado varios represamientos naturales, lo que ha empeorado la situación. El riesgo de una segunda riada es una amenaza real en la zona afectada.

Las autoridades siguen trabajando para evaluar el daño y ayudar a las personas afectadas. La situación es grave y sigue habiendo mucha incertidumbre sobre el número de víctimas y el alcance de los daños. Para obtener más información sobre esta catástrofe, se puede consultar la fuente original, que proporciona detalles adicionales sobre la situación y los esfuerzos de rescate en curso.