Un grupo de países ha decidido tomar medidas contra productos procedentes de asentamientos en una zona conflictiva. Estos países, que incluyen a España, han anunciado restricciones a estos productos. El Reino Unido ha hecho acusaciones serias contra una nación, afirmando que no actúa contra actos de violencia.

La respuesta a estas acusaciones ha sido el cierre de una oficina diplomática en una ciudad. Se conocen pocos detalles adicionales sobre estas medidas y acusaciones, pero se pueden encontrar más informaciones en la publicación original.