El Gobierno de Meloni se enfrenta a una tarea complicada. Un gran porcentaje de las playas del país son de pago, lo que ha generado un caos en su gestión. Se estima que entre un tercio y casi la mitad de los arenales tienen un acceso restringido.

La presión de Bruselas ha llevado al gobierno a tomar medidas. Se abrirá a concurso la gestión de estas playas, lo que podría generar cambios en el futuro. Más información sobre este tema está disponible en la publicación que informa sobre la economía.