Un grupo significativo de personas utiliza la tecnología de inteligencia artificial para fines personales con mucha más frecuencia que en el ámbito laboral. La brecha de género es notable en este sentido, ya que la mayoría de las personas que no utilizan esta tecnología son mujeres. La edad promedio de quienes no son usuarios de esta tecnología es de 56,3 años, según los datos disponibles.