Se ha identificado un problema con tuberías de agua potable que contienen plomo, un material peligroso. Un total de 130,000 casas tienen ductos de agua con este material. El Departamento de Protección ambiental ha detectado este problema y se está trabajando en un plan para abordarlo.

Se busca cambiar las tuberías de manera gratuita para evitar daños a la salud. Se estima que este cambio podría ahorrar a las familias hasta $10,000. Para obtener más información sobre este plan y cómo se está llevando a cabo, se puede consultar la fuente original.