La economía de un país sigue siendo objeto de presión. La estrategia de coerción económica se está profundizando, lo que reduce el margen de acción. Esto se debe a una serie de medidas que buscan limitar su crecimiento.

Se han acumulado varias décadas de tensiones. Un período de cincuenta años ha estado marcado por intentos de controlar la situación a través de sanciones. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados.

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