Una visita informal de dos días a Irlanda ha generado protestas. Miles de personas han expresado su descontento con la presencia de Trump en el país. La visita incluyó una reunión con la presidenta irlandesa, Catherine Connolly, en Dublín.

La presencia de Trump ha sido recibida con una gran oposición, como se evidencia en las protestas que han tenido lugar. Los manifestantes han dejado claro que no consideran a Trump como un huésped deseado. Pueden obtener más información sobre esta visita y las protestas relacionadas en la publicación original.