Unas condiciones climáticas particulares favorecieron la propagación de un incendio. La combinación de factores como el calor y el viento jugó un papel importante en este sentido. La ciencia explica cómo estos factores contribuyeron a la rápida expansión del fuego.

Se trata de una situación en la que el calor extremo y la baja humedad crean un entorno propicio para la propagación del incendio. Más información sobre este tema está disponible, incluyendo detalles sobre la llamada 'regla de los 30' y su posible influencia en la tragedia.