Migrantes de varios países han sido enviados a África después de ser deportados. Estos migrantes, originarios de Cuba, Honduras, Brasil y Colombia, se encuentran en una situación de limbo legal. Algunos han sido retenidos en hoteles, mientras que otros enfrentan la posibilidad de permanecer presos durante un año o más.

La situación de estos migrantes es precaria, con algunos calificando su experiencia como "tráfico humano". Aunque los detalles de sus historias son limitados, se sabe que una decena de ellos han compartido sus experiencias a través de videollamadas. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada de las historias de estos migrantes y su situación actual.