Fabricantes de relojes suizos como Rolex, Omega y Cartier mantienen precios elevados para sus productos. A pesar de las dificultades en el sector, estos fabricantes logran vender la mayoría de sus modelos a un precio alto. Se sabe que un porcentaje significativo de sus ventas supera los 3.000 euros por unidad, aunque para más detalles se debe consultar la fuente original.