Se busca limitar el coste de las tarjetas 'revolving', que pueden tener intereses de más del 22%. El Gobierno ha propuesto normas para controlar estos créditos, pero aún no han sido aprobadas. La creación de una Autoridad de Defensa del Cliente Financiero también está pendiente de aprobación.

Estas normas tienen como objetivo proteger a los clientes financieros y evitar que se vean atrapados en deudas con intereses excesivos. Más información sobre la situación actual y las propuestas del Gobierno se puede encontrar en la publicación original.