La disputa por las Malvinas puede ser utilizada como herramienta de presión. El objetivo es aumentar el gasto en defensa de un país europeo. Se busca que este gasto alcance el 5 % de su PIB.

La Administración de Trump está estudiando esta opción. Se evalúa la posibilidad de retirar el respaldo a un aliado tradicional. Más detalles sobre esta situación están disponibles en la publicación que informó sobre este tema.