La situación electoral se ve afectada por el precio de la gasolina. Un factor importante es el tiempo necesario para que cualquier cambio en la situación geopolítica se refleje en el precio al público. Se necesitarían más de ocho semanas para que los efectos de una posible reapertura de Ormuz se noten en los surtidores.

Esto supone un obstáculo para cualquier intento de mejorar la situación antes de las elecciones legislativas. La falta de tiempo para abordar este tema es un lastre electoral importante. Para más información, se puede consultar la publicación original.