El desperdicio de alimentos puede generar un costo significativo para los hogares. Se estima que una familia de cuatro personas puede gastar casi $3,000 al año en comida que no se consume. Esto se traduce en un gasto de unos $56 por semana.

Algunos cambios simples pueden ayudar a reducir este desperdicio y conservar mejor la comida. Estos cambios permiten a las familias gastar menos dinero en alimentos y aprovechar al máximo lo que compran. Para obtener más información sobre cómo evitar el desperdicio de alimentos y reducir los gastos, se puede consultar la publicación original, que ofrece consejos y estrategias para una mejor gestión de los alimentos en el hogar.