Un debate ético intenso surge alrededor del uso de dinámicas interactivas en la promoción de agendas políticas. La incorporación de elementos de entretenimiento digital en la propaganda electoral plantea preguntas sobre los límites de esta práctica. Se conoce que una estrategia digital utiliza videojuegos para promover una agenda migratoria específica.

Esto genera un intenso cuestionamiento sobre la ética de esta práctica en la cultura digital. Para obtener más detalles sobre este tema, se puede consultar la información disponible en la publicación.