El calor extremo puede tener un impacto significativo en los vuelos. Cuando las temperaturas son muy altas, el rendimiento de los aviones se reduce, lo que puede provocar retrasos y cambios en los vuelos programados. En algunos casos, el calor extremo puede incluso obligar a las aerolíneas a bajar pasajeros de los aviones.

Esto se debe a que el calor afecta la capacidad del avión para funcionar de manera segura y eficiente. Para obtener más información sobre cómo el calor extremo afecta los vuelos, se puede consultar la fuente original, que proporciona detalles adicionales sobre este tema.